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Oportunidad

Andrea Gerstenmaier

Contra la ventana chocaba una rama seca, agitada por el viento. La sala estaba oscura. Encendí una lampara que estaba rodeada de telarañas, pero no había ningún arácnido. Quizás eran ex moradas de arañas. Me senté dispuesta a leer mi nuevo libro. La rama seca cada vez golpeaba con mas intensidad. Abrí la ventana para correr la rama que tanto golpeaba el vidrio. Mientras lo hacia, sentí como algo rozaba mis tobillos. Me petrifique del miedo y me quede quieta; mama siempre me decía que si algo me daba miedo tenia que volverme estatua, y rezar para que pase rápido. En eso estaba, implementando mi técnica, cuando escucho; «Miau». Bola de nieve quería su cena.

Luego de prepararle su platillo, continuo con mi lectura. Escucho risas de niños, aparto el libro y me dirijo a ver de donde provenían. Las risas continuaban y eran de varios niños, se oía como que venían de uno de los cuartos. Me dirijo al mismo. Abro la puerta y pregunto; quien esta ahí? Entre y camine por esa alfombra persa en la que solíamos armar legos con mi tío Pablo. De repente las risas se detuvieron y la puerta del cuarto se cerro a mis espaldas con fuerza, me doy vuelta para ver el motivo y alguien me golpea la cabeza por detrás.

Me despierto rodeada de una montaña de espuma de caramelo. La pruebo y comienzo a comer y comer.

-«No deberías comer lo que no te pertenece» – Voz de una mujer.

-«Perdón, quien eres» Dije

-«No importa quien soy, importa que eres la elegida’ dice

Me extiende su mano, y si bien el caramelo se veía tentador, y podía seguir comiendo mas, decido seguirla. Sino la historia se terminaría aquí, comiendo caramelo, y defraudaría a mis lectores que quieren saber de que se trata esto.

Caminamos por un sendero con arboles normales, bancos de plaza, patos. Nada espeluznante. Todo muy cotidiano.

-«Donde estamos? Creo reconocer estos arboles» pregunto

-«Estamos a la vuelta de tu casa, ahora te enseñare el estudio de producción»

Al llegar a un galpón, abre una puerta. Entramos. Habían muchas personas, algunos practicando voces terroríficas frente a micrófonos, otros con arneses y sabanas cual fantasmas, revoloteando por el salón y, para variar; unas calaveras tocando música de fondo con sus cuerpos.

-» Somos una organización que se sustenta con nuestros fondos, ademas de inversores privados. Hace 10 años nos dedicamos a asustar a personas, pero estamos viendo que ya no hay tanto interés en eso. Hoy en día da mas miedo que te hackeen la cuenta de FB, entre un virus en la computadora, publiquen tus fotos privadas, lean tus conversaciones o que entren en tu cuenta bancaria y te quiten tus fondos. Pero ya los fantasmas no dan miedo, las brujas son consideradas bellezas exóticas y las calaveras están pensando en abrirse un grupo de hip hop»

-«Pero porque estoy aca?»

-«Necesitamos que vuelvas a tu casa y seas nuestro complice»

-«Es decir, me estas ofreciendo trabajo?» pregunte

-«Si, una alianza mejor dicho»

-«Y que gano a cambio?»

-«Que la gente vuelva a tener adrenalina, emociones reales, piel de gallina, que el corazón lata rápido, las pupilas se ensanchen y que vuelvan a creer en sus miedos, para luego superarlos porque cuando los superan se divierten; y durante todo ese proceso están vivos. Ademas, queremos conservar nuestro trabajo»

-«Pero, que gano yo?’

-«Ser la embajadora del miedo, y copos de caramelo»

Y así fue como acepte este trabajo. Me divierto mucho y los Colaboradores del miedo volvieron a tener protagonismo como antes.

Todavía no me descubrió nadie. De todas formas, no me pueden ver.

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